Optimización del venteo del desgasificador

La optimización del venteo del desgasificador es el ajuste del venteo que libera los gases no condensables de un desgasificador para que elimine eficazmente el oxígeno disuelto y el dióxido de carbono perdiendo el mínimo de vapor. Un venteo escaso deja oxígeno corrosivo en el agua de alimentación; un venteo excesivo desperdicia vapor en el penacho de venteo.

1Confirmarcondiciones desaturación2Fijar penacho deventeo estable3Medir oxígenodisuelto4Revisardosificación desecuestrante5Comprobar en todoel rango de carga6Verificar vía deventeo libre
Optimización del venteo del desgasificador — secuencia típica

En qué consiste

Un desgasificador elimina el oxígeno disuelto y el dióxido de carbono del agua de alimentación de caldera calentándola hasta cerca de la saturación y venteando los gases liberados. El venteo debe expulsar esos no condensables, pero inevitablemente arrastra algo de vapor con ellos. Optimizar busca el ajuste de venteo que logra el bajo nivel requerido de oxígeno disuelto sin ventear más vapor del necesario: un equilibrio que se lee en el pequeño y constante penacho de venteo y en el resultado de oxígeno del agua de alimentación.

Por qué se aplica

El oxígeno disuelto es un motor primario de la corrosión de la caldera y del sistema de alimentación, de modo que un venteo insuficiente arriesga picaduras en partes a presión y tuberías y aumenta la demanda química de secuestrante de oxígeno. El venteo excesivo, en cambio, envía un gran penacho de vapor a la atmósfera de forma continua: energía y agua tratada desperdiciadas. Como el venteo correcto es una fina y constante voluta y no un penacho rugiente, un venteo sin ajustar suele errar hacia el despilfarro. Fijarlo correctamente protege la caldera y detiene una pérdida de vapor continua y visible.

Cómo se aplica

Se confirman la presión y la temperatura de operación del desgasificador en saturación, ya que la desgasificación solo funciona cuando el agua se calienta cerca del punto de ebullición a esa presión. El orificio o la válvula de venteo se ajusta para dar un penacho pequeño y continuo que evacue los no condensables, y se mide el oxígeno disuelto del agua de alimentación para confirmar que cumple el objetivo. Se revisa la dosificación de secuestrante de oxígeno frente al nivel alcanzado para que el químico no esté enmascarando un venteo deficiente. El ajuste se comprueba en todo el rango de carga, y se verifica que la vía de venteo esté libre de restricción o condensación.

  1. Confirmar condiciones de saturación
  2. Fijar penacho de venteo estable
  3. Medir oxígeno disuelto
  4. Revisar dosificación de secuestrante
  5. Comprobar en todo el rango de carga
  6. Verificar vía de venteo libre

Qué se debe vigilar

Cerrar el venteo para ahorrar vapor sin medir el oxígeno disuelto invita a una corrosión que solo aparece años después en forma de picaduras. Un gran penacho rugiente desperdicia vapor de forma continua y a menudo se confunde con una buena desgasificación. Operar el desgasificador por debajo de la saturación —demasiado frío para su presión— hace que ningún venteo elimine el oxígeno, y enmascarar el déficit con secuestrante adicional oculta el fallo real.

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