Transductor

Un transductor convierte una magnitud física — presión, temperatura, fuerza, caudal — en una señal eléctrica medible. Es el órgano sensorial de la automatización y aporta los datos sobre los que se basan el control, la supervisión y la analítica.

Los transductores generan la señal de entrada de todo lazo de control y todo sistema de supervisión al convertir una magnitud física en una señal eléctrica. Su exactitud y calibración determinan la calidad de todos los datos posteriores — un transductor con deriva puede engañar por igual al control y a los modelos predictivos, de ahí la importancia de la calibración y el acondicionamiento de señal.