Efecto chimenea
El efecto chimenea es el tiro natural que se crea cuando el aire o el gas caliente y menos denso asciende por un conducto vertical o un edificio, aspirando aire más frío por la parte inferior. Impulsa el tiro de las chimeneas e influye en la ventilación de los edificios y en la pérdida de calor.
La flotabilidad hace ascender el gas caliente: en una chimenea, este tiro autoinducido aspira el aire de combustión a través de un quemador sin necesidad de ventilador, y en un edificio alto empuja el aire hacia arriba y hacia el exterior por la parte superior mientras el aire frío se infiltra por las plantas inferiores. La fuerza impulsora aumenta con la altura de la chimenea y con la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior. El efecto chimenea favorece los quemadores de tiro natural, pero también provoca infiltraciones y pérdidas de calor incontroladas en edificios mal sellados.